¿Y qué tengo que aprender?

Tanta gente llamándome y deseándome lo mejor contándome el significado de mi lesión según la biodescodificación y yo misma buscando respuestas introspectivas a:
¿por qué la vida me para?
¿porque la vida me lleva a una cama durante un mes, porque la vida me envía de vuelta a casa de mis padres?
En fin… toda esa gente dando voz a mi interior, algunos de ellos dándome consejos que no he pedido acerca de qué debo hacer y cómo comportarme, otros preocupándose por mi estado de salud cuando en realidad están buscando mi atención y algunos bellos seres realmente interesados acogiéndome sin juicio y tratando de ayudar.
Ha habido quien me ha juzgado y atacado diciéndome que el universo me estaba parando como si esto fuera alguna clase de castigo divino infringido por ser mala persona o mala guía…etc
Hay quien hasta me acuso de no aceptarlo.
En fin… reflejos de mi propia lucha interna, reflejos de mis resistencias, reflejos de mi propio dolor.
Hay una perspectiva maravillosa del dolor, el dolor nos trate al presente nos trae tanto a nosotros que no existe un futuro, un pasado o los demás, sólo existe el dolor y la capacidad de abrazarlo.
Sentí mucho dolor, las horas que me pasé sola en urgencias en el Hospital Puerta de Hierro esperando que me metieran a quirófano. Pasé mucho dolor, tuve que rogar que me operasen allí ya que este no era mi hospital de referencia porque, aunque había cambiado mi empadronamiento no había cambiado la tarjeta sanitaria y me había quedado empadronada en un hospital del centro de Madrid. Si bien me retorcía del dolor y al final accedieron a operarme ellos.
Entre en quirófano llorando, no podía parar de llorar tal era mi desconsuelo y la liberación emocional que se derivó de ese hecho. Lloraba tan profundamente que no me importaba quien estaba en la sala, yo sólo acogía la emoción. Entonces la anestesista me preguntó por mi profesión y se lo dije: a lo que me contestó “no deberías llorar así entonces” y claro… Covadonga no se calla ni debajo del agua, ni mutilada, ni en una camilla sin poder andar Covadonga y su fuerza le respondieron “las emociones no hay que reprimirlas, hay que sentirlas y abrazarlas, así mismo no existe el “no deberías de” …. No deberías de nada, me permito ser yo…. La anestesista me miro asustada, creo que era la primera vez que se topaba con una Covadonga. Y digo yo que les podrían dar un cursito de inteligencia emocional en los hospitales si bien su estrategia de supervivencia les ha enseñado a permanecer impasibles ante el dolor.
Y me operaron.
Y les agradezco que me operasen y que diesen lo mejor de sí, con todo el corazón desde aquí les agradezco.
¿Qué había pasado?
¿Por qué me seccioné el tendón de Aquiles?
No lo voy a negar, me estaba duchando y estaba teniendo pensamientos de ataque.
¡que le den por el culo a todo el mundo! repetía en mi mente ¡paso de la gente!!!
Me sentía traicionada, me sentía decepcionada, engañada, vulnerada…traicionada.
Lo cierto es que no pasaba de la gente, lo cierto es que debajo de esa rabia había una enorme necesidad de aprobación no sanada, una niña profundamente herida pataleando.
No sé porque para mí es, (quiero escribir era, como si de un decreto mágico se tratase para erradicar eso de mi vida), pero no sé por qué para mi era tan importante la aprobación externa.
Teóricamente cuando hablan de mi están hablando de ellos mismos y todos conocemos la frase de Wayne Dyer lo que los demás opinan de mi es asunto suyo.
¡Que no te importe lo que digan los demás! ¡es imposible caerle bien a todo el mundo!, no se puede agradar a todos, es envidia… si bien cuando nos repetimos esas frases, no por eso deja de importarnos.
Unos días antes me había enfrentado al rechazo, a la no aprobación por parte de personas que eran importantes para mí, personas de mi circulo. Si bien había visto los aprendizajes y como nuestra relación era lo que UCDM llama “relaciones especiales” más basadas en suplir mutuas carencias y vacíos emocionales que en el amor real.
Cuando yo me di cuenta que no me amaban realmente (reflejo de esa parte de mí que no se ama y busca la aprobación de los demás, la forma carente en que se constituyó la relación y de que no podemos dar lo que no tenemos) pero cuando yo me di cuenta de que no era amada ni aceptada para mí fue muy doloroso.
Si bien sentí mucho miedo, mucho miedo a dejar ese grupo en el que había recibido tanta aprobación a mis inicios, ese grupo donde me sentía segura y a salvo.

Si bien la vida me estaba retirando su aprobación para confrontarme con el hecho de cuanto necesito la aprobación externa y que debo de seguir adelante sin buscar aprobación.
Si bien la vida en su infinitita sabiduría me estaba mostrando mi talón de Aquiles, sin duda la necesidad de aprobación externa me hace vulnerable y es el reducto de mi ego.
Y estaba yo repitiendo en mi mente que me sentía traicionada y que le den por el culo a todo el mundo, apenas un pensamiento que duró un cuarto de hora, normalmente pienso en clave de amor, pero ese pensamiento egoico llevaba 3 o 4 días en mi mente…cubriendo mi falta de autovaloración, mi oscuridad y necesidad de aprobación por parte del resto del mundo “ídolos como diría UCDM” y cubriendo mi culpa inconsciente sintiendo que algo había hecho mal y de ahí la necesidad de autocastigo.
Salí tan cabreada de la ducha que espeté la puerta de la mampara con fuerza saliendo esta de la ruedecilla que hace de tope y estampándose contra la pared. Se rompió en 1000 pedazos, en mi lado izquierdo.
Sin duda algo se puso entre los cristales y yo porque apenas tengo rasguños, me podía haber saltado al ojo o al cuello y ahora estaría muerta. Sólo un pedazo voló causando una escisión muy profunda yendo a caer al lado menos probable, al lado opuesto de la pared mi talón derecho seccionando mi tendón de Aquiles y el nervio sural recordándome que el aprendizaje de seguir adelante sin la aprobación externa también era algo pendiente de mi familia. Mi padre se rompió los tendones de Aquiles en ambos lados y tuvo que ser operado por eso en ambos tobillos.
De modo que ahí estaba yo, y esta vez la vida diciéndome: nadie te ha traicionado, ni tú has hecho nada malo, sólo párate, descansa y no te levantes hasta que puedas seguir adelante sin necesitar la aprobación de los demás.
¿parece fácil verdad? Pero que jodidamente difícil.
Yo fui una niña que siempre obtuvo desaprobación: otras madres les prohibían a sus hijas andar conmigo porque era rara y en el colegio siempre estuve apartada o se mofaban de mi o me excluían, esas eran las dos variantes. Yo pensaba acerca de mi misma que era defectuosa y que algo fallaba conmigo. No sé si fue antes el huevo o la gallina, pero me sumió en una espiral de desaprobación absoluta. Muy doloroso, lo recuerdo como muy doloroso.
Unos días antes del accidente se presentó en mi vida un profesor de mi cole, uno que me daba clase de baloncesto. Ya sabemos que nada es casual, es una repetición, a los días viví esa desaprobación tan dolorosa que me enfrentaba con la desaprobación que viví en la infancia y sobretodo con ese dolor tan intenso que surge cuando sientes que no te entienden, que te están acusando sin comprenderte y que están viendo algo feo en ti que no está ahí y no es lo que estas tratando de decir.
Volví a revivir ese episodio de la niña profundamente incomprendida, ya se repitió varias veces en mi vida. Identifico episodios paralelos a lo largo de toda mi existencia con origen en el colegio en la tierna infancia.
La vida me estaba reproduciendo un escenario de mi infancia con foto de cumpleaños incluida en la que yo no estaba. Mi mayor anhelo cuando era niña era que me invitaran a los cumpleaños, yo siempre me quedaba fuera. Pero ahora soy adulta y ahora puedo decir no a ese tipo de relaciones, puedo dar el salto a no necesitarlas.
Cuando era una niña su aprobación aseguraba mi supervivencia.
Cuando era una niña yo sólo comprendía el mundo a través de las opiniones de los demás.
Tal y como relato en mi libro cuando tenía 4 años una profesora de preescolar me dio una paliza delante de toda la clase, llegando a pegarme hasta con un zapato, yo no había hecho nada, simplemente estaba conectada. Ese día me desconectaron lo recuerdo con dolor, y ese día comencé a buscar y a mirar fuera de mí.
El mundo externo era el escenario y las opiniones de los demás la brújula que aseguraba mi supervivencia. Yo sola no entendía nada, no comprendía nada y ese día tan doloroso empecé a regirme por lo que los demás pensaban y decían como única herramienta para comprender este loco mundo en el que simplemente te pegaban una paliza por estar feliz.
Si bien, creo que esto no es algo sólo mío y por eso escribo estas líneas con ánimo de ayudar a otros seres y de desahogarme (fundamentalmente lo hago por mi). Desconozco si las opiniones externas son tan importantes para los demás como lo son para mí.
Y ahora si o si es tiempo de soltarlo. Mi alma quiere dar un salto, un salto a ser quien me propuse ser, un salto a vivir independientemente de lo que piensen los demás.
Un salto a ser libre, a ser yo plenamente sin que me importen las opiniones de otras personas y la vida me ha dado un aviso enorme. Da el salto y es el momento de soltar esa necesidad de que te digan que eres maravillosa, así como ese miedo a que te critiquen.
Y yo elijo desde mi libertad que quiero dar el salto, con las implicaciones que eso tiene, me van a poner verde, me van a vilipendiar y a mí me da igual.
Ayer estuve leyendo acerca de Teal Swan es una gran maestra de 33 años, si bien sus contenidos sólo están disponibles en habla inglesa. Teal y yo tenemos opiniones bastante similares y sus videos son bastante parejos a los míos, hay un paralelismo. Si bien ella tiene un canal con 400.000 suscritos y es toda una referencia, una de las maestras espirituales más aclamadas de nuestra época y ha supuesto toda una revolución en el sistema de pensamiento, impulsando miles de vidas.
Teal recibe críticas feroces en internet, incluso testimonios de sus exmaridos, de su compañera de piso en la universidad, de conocidos, donde la tildan de loca sociópata, manipuladora y líder sectareo. La acusan de hacerlo por dinero y de ser un fraude.
A parte de que sus contenidos sin duda son luz y sabiduría esencial según mi criterio y que el resto de opiniones en su contra se desmontan con sólo escucharlas, son carentes y sin fundamento. Sólo escuchar 10 minutos de Teal Swan me conecta con el corazón y me sube la vibración cuando estoy dispersa. En mi opinión es una gran maestra.
¿Y como puede alguien tan luminoso cosechar tantas críticas? ¿Y tan despiadadas?
Ayer observándolo lloré, lloré de miedo sintiendo que es parte de la vida, parte de la dualidad, si tu estas en el lado de la luz vas a crear la misma equivalencia cuántica antagónica de oscuridad, vas a crear el antagonismo para expandirte y reconocerte a ti mismo por ley de contraste de modo que es inherente al proceso, es inherente al proceso de iluminar cientos de miles de corazones provocar ataques y rechazos feroces de la más extrema oscuridad.
En una ocasión twitteé una foto con el libro de Gaspar Hernández “No soy de este mundo” sobre Corbera, aluciné con la cantidad de “haters” que me atacaron acusando a Corbera de ser un fraude y de que por su culpa se morían sin tratamiento los pacientes de cáncer. Conocía el tema superficialmente y sabía que Corbera cosechaba detractores y demandas. Apasionadamente, tal y como soy yo, defendí a Corbera en las redes ante lo injusto de las acusaciones del mismo modo en el que ayer defendí a Teal.
He observado ese fenómeno en muchas personas: como radiar luz genera una onda expansiva que cuánticamente atrae al equivalente antagónico, es parte del proceso. Recordemos cuan odiado fue Jesucristo un ser que sólo había dedicado su vida a amar.
Me pregunto si Teal, Corbera o Jesús pasaron por este miedo a las críticas y necesitaron la aprobación externa tanto como yo.
Lo que está claro es que, para poder avanzar en su misión, llevando su mensaje a más corazones tuvieron que soltarlo, tuvieron que aprender a vivir con esto sin que esto les hundiera la autoestima.
Y me pregunto
¿puedo?
¿quiero?
¿estoy preparada para asumirlo?
¿puedo con ello?
Ayer lloré leyendo lo que la gente escribía sobre Teal, si bien al mismo tiempo me reafirmé en que quiero hacerlo, en que voy a seguir haciéndolo y en que quiero dar el salto.
Consciente de todo lo que conlleva, consciente de que hay una niña herida dentro de mí que todavía tiene problemas de autoestima pero que es consciente que el único camino es el de la autoaprobación, es el de la autoafirmación que no puedo buscar nada fuera de mí, que no puedo esperar que los demás me reconozcan porque eso me hace esclava.
Eso me hace dependiente de lo externo, eso me limita y me impide dar el salto cuántico que este momento de mi vida requiere.
Tengo miedo, si… no lo voy a negar… pero me recuerdo a mí misma que el miedo no es real y estoy dispuesta a vivirlo. Estoy dispuesta a transitarlo, aunque eso suponga vivir las experiencias que describo están viviendo otras personas que hacen el mismo trabajo que yo.
Quiero dar el salto si, aunque eso me asusta y eso me ha roto el tendón y me ha enviado a la cama.
Voy a seguir adelante sin buscar aprobación
Me libero de mis ataduras y renuncio a la aprobación de los demás
Hablo la lengua del amor y eso duele a quien no está preparado con el corazón abierto a escucharla. Lo que digan de mí no es asunto mío.
Continuo mi camino libre de ataduras
Puedo seguir adelante por mí misma, buscando dentro de mi: mi autoaprobación.
Mi ser sabe quién soy y que todo lo que necesito se haya dentro de mi
En línea con estas reflexiones el ejercicio de hoy de UCDM
LECCIÓN 50 “El amor de Dios es mi sustento”
“Has depositado tu fe en píldoras, dinero, ropa, influencia, prestigio, caer bien, estar bien….relacionado con una lista interminable de cosas huecas, todas esas cosas son sustitutos del amor de Dios. Son himnos de alabanza al ego. No deposites tu fe en lo que no tiene valor, no te sustentará. Sólo el amor de Dios te protegerá en toda circunstancia. No deposites tu fé en ilusiones, te fallarán”

De modo que entono un fuerte Si a la vida y me abro a dar el salto, aunque dé miedo, aunque duela, aunque asuste, aunque acojone… He venido a brillar y me comprometo a hacerlo con más fuerza que nunca sin necesitar que nadie me valide. Voy a por todas y el amor de Dios es mi sustento

% comentarios (2)

Mariló de Córdoba

Mar 24, 2018 at 12:33 PM

Gracias, gracias x existir
Eres un referente para mí.
Gracias

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Erika

Oct 02, 2018 at 5:02 AM

Todo es magia y necesitaba tener luz en mi camino. Me ha ayudado mucho; muchas gracias

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